El grabado cubano se rejuvenece

Entre las más recientes promociones de artistas de la plástica en Cuba, se aprecia un creciente interés por esta especialidad  

Litografía, xilografía, calcografía y colagrafía son las cuatro técnicas tradicionales del grabado que se trabajan en el Taller Experimental de la Gráfica de La Habana, donde el uso de técnicas tradicionales no impide que el discurso esté a tono con la estética contemporánea. De hecho, las más diversas inquietudes artísticas de las nuevas generaciones de creadores han encontrado allí oportunidades de expresión y desarrollo. Giusette León García. Cubasi/La Ventana.

La joven grabadora Aneet Rivas considera que el mayor atractivo de aquella institución "es el ambiente que hay de intercambio y retroalimentación entre los artistas que ya llevan mucho tiempo trabajando, que son miembros del taller y que no pierden oportunidad en conversar con los jóvenes cualquier duda que tengan con respecto a las técnicas o la impresión o la propia idea de la obra..."

El fenómeno, sin embargo, trasciende los límites de este taller, entre las más recientes promociones de artistas de la plástica se aprecia un creciente interés por esta especialidad, así lo asegura Isolina Limonta, artífice de una amplia obra en el campo del grabado.

Las razones de este auge pueden ser diversas, pero Aneet señala especialmente una: "yo pienso que esto está sucediendo en gran medida por todas estas remodelaciones que se hacen en los talleres de las escuelas de arte en provincia y no solamente de las escuelas de arte, sino en otros que hay independientes en ciudades como Santiago, Cienfuegos e Isla de la Juventud".

Orlando Montalván, otro joven artista de la gráfica, secunda la opinión de sus colegas: "hay una tendencia en Cuba a aumentar los grabadores, incluso en San Alejandro es la cátedra donde más la gente quiere estar; tiene mucha fuerza el grabado y es bueno que haya muchísimos jóvenes, porque tiene toda una tradición, todo un procedimiento, no es como la pintura que es más intimista, o sea, tú pintas en tu casa y no importa de la manera en que tú lo hagas, el grabado lleva procesos que son técnicos, que se deben conocer, que muchos de los grabadores ya mayores son los que tienen este conocimiento".

La existencia de espacios de confrontación es otro de los factores que favorece el desarrollo de esta manifestación: "hay eventos importantes para los jóvenes, está La Joven Estampa, de la Casa de las Américas; está La Huella Múltiple, donde se vinculan distintas generaciones y que te permite salirte un poco del esquema, porque a veces el grabado tradicional se ve algo rechazado, un poco arcaico, como pasa con la pintura académica y el arte conceptual, entonces en ese evento te sales un poco de lo tradicional y experimentas otras maneras de estampar", expresó Orlando Montalván.

Isolina concluyó: "la calidad es bastante buena y el nivel con que se preparan los jóvenes grabadores es bastante bueno también, trabajan mucho y me parece que tiene un gran futuro este arte a través de las nuevas generaciones".

Buenos tiempos corren para el grabado cubano que se fortalece y se renueva en la conjunción, siempre bienvenida, de la juventud más osada y la más sabia tradición.