Literatura de mujeres y ambiente a debate
Continuó el Coloquio Internacional Mujeres y ambiente en la historia y la cultura latinoamericanas y caribeñas con una intensa jornada que se centró en la relación entre naturaleza y lo femenino en la escritura de y sobre mujeres. La Ventana.
El pasado 24 de febrero continuaron las sesiones del Coloquio Internacional Mujeres y ambiente en la historia y la cultura latinoamericanas y caribeñas con una intervención de la profesora Victoria Prieto Grandal, del Instituto de Enseñanza Secundaria de Granada, España, quien analizó la escritura de las autoras románticas españolas contra la esclavitud.
A continuación, con el sugerente tema “¿La debilidad de nuestro ser?”, la profesora Marcela Suárez, de la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco, de México, sometió a la consideración de los asistentes varios modelos que desde la literatura y la sociedad de los siglos precedentes plantean la “fragilidad” de las mujeres y hasta qué punto determinaron el predominio de un concepto de familia que lastró el pleno vínculo de las féminas con su entorno.
Por su parte, Catharina Vallejo, profesora de la Universidad Concordia, de Canadá, a partir de varios documentos científicos y literarios que relatan “la llegada a América”, fue develando cómo se establecen las conexiones entre los elementos de la naturaleza, lo femenino y lo masculino, así como los rasgos del ambiente que se atribuyen a un género u otro.
En una segunda mesa de la jornada matinal, el peruano Oswaldo Voysest, del Belait College, de Wisconsin (Estados Unidos) se refirió a la obra de Mercedes Cabello de Carbonera y su contribución a delinear, por primera vez en la narrativa del país sudamericano, el “yo interno” de los personajes, a través de su novela Sacrificio y recompensa, de 1886.
A continuación, el mexicano Gerardo Bustamante Bermúdez, de la Universidad Nacional Autónoma de México, propuso una exhaustiva relectura del libro Me llamo Rigoberto Menchú y así me nació la conciencia, testimonio de la Premio Nobel de la Paz reunido por Elizabeth Burgos, quien obtuviera con este volumen el Premio Casa de las Américas.
El estudioso subrayó el hecho de que en este libro el discurso oral y la voz testimonial son “reapropiados” por la entrevistadora, quien reacomoda en orden cronológico los contenidos, proponiendo un recorrido de una tremenda vivacidad por la vida de la luchadora indigenista, los aportes que en su ideario realizaron sus padres y la impronta de la guerra civil guatemalteca para ella y otros marginados a los cuales representa.
La también mexicana Krishna Naranjo Zavala, de la Universidad de Colima, trajo al Coloquio el personaje de Rosario, de la novela Los pasos perdidos, de Alejo Carpentier, para enfatizar en los paralelismos entre esta mujer y el “ser femenino indígena”, entendida como parte integral de la relación con la naturaleza.
La sesión de la tarde se inició con la conferencia “María Luisa Bombal: sensualidad y erotismo en escenas de naturaleza”, de la estudiosa mexicana Berenice Romano Hurtado, de la Universidad Autónoma del Estado de México, quien puso de relieve el papel central de la naturaleza y de la mujer en las tramas de la escritora chilena.
“Las mujeres de la Bombal alcanzan un punto de comunión con lo natural que va más allá de lo concreto”, expuso la investigadora, y agregó que la lectura de sus textos permite un entendimiento particular del erotismo femenino, hecho que se repite de historia a historia.
Christopher Nielsen, de la Universidad de Pittsburg, a partir de un llamado que la también chilena Violeta Parra hiciera a los movimientos indigenistas de origen mapuche de su país, con el llamado “¡Levántate Huenchullán!”, hizo énfasis en la obvia relación entre la explotación capitalista y la crisis ecológica que vive en las últimas décadas el mundo.
Apuntó que hoy todavía manejamos un concepto de naturaleza recibido de la modernidad y que la propone como “algo” externo a los “hombres” y, por consiguiente, fuente de recursos inacabables o cuyo fin, en todo caso, no determina el de nuestra especie.
Señaló que junto con la refundación del concepto de naturaleza, está en cuestión la necesidad de variar las reglas de juego en lo concerniente al género, pues tanto uno como otro asunto han estado signados con el punto de vista masculino hegemónico hasta nuestros días. Ese es el reto de los mapuches, enfatizó.
Por su parte, Rosa Elena López García, de la Universidad Autónoma Metropolitana de México propuso una sugerente ponencia acerca de “La mujer como gestora de transformaciones desde el silencio y la oscuridad”, basada en el caso puntual de Rosario Castellanos.
“El silencio ha servido a la mujer como recurso para sobrevivir”, apuntó la especialista, y recordó que las que se emanciparon siempre aparecieron como entes amenazadores para la ideología dominante. Ello conllevó una recolocación de la ideología femenina en los márgenes o las zonas ocultas de la sociedad, áreas desde donde propusieron no obstante nuevos roles y cambios hasta nuestros días.
En la última mesa de trabajo de la intensa tercera jornada del Coloquio Internacional Mujeres y ambiente en la historia y la cultura latinoamericanas y caribeñas, Sophie M. Lavoie, de la Universidad de New Brunswick, en Canadá, se adentró en los enfoques que sobre el ambiente y la naturaleza puso de relieve en tres momentos de su trayectoria literaria la nicaragüense Gioconda Belli.
A partir de su poesía de los setenta, su primera novela y la tercera, la estudiosa puso de relieve el abordaje que la Belli hace de temas tabúes y el lugar que otorga a la naturaleza, en su relación con lo femenino.
Su ponencia entroncó con la propuesta de Claudia Arteaga, desde la Universidad de Rutgers, en los Estados Unidos, quien propuso una lectura diferente acerca de la mujer como gestora de una economía alternativa en el microcosmos latinoamericano, a partir del análisis de la novela Waslala, de la autora nicaragüense.
Arteaga dijo que los personajes femeninos de esta singular obra, desde diversas perspectivas, se erigen en representantes de la naturaleza. Desde una actitud que no niega la posibilidad del desarrollo tecnológico, son ellas las que “garantiza” la más armónica relación con el ambiente, proponiendo una “lógica alternativa” a la más tradicional propuesta masculina.
Por último, Mihaela Comsa, de la Universidad Autónoma de México, compartió con los asistentes el texto “Una geografía del deseo: Mi país inventado de Isabel Allende”, en el que señala que la conocida autora chilena ve a su país “no como lugar geográfico”, sino desde la idealización que garantizan la distancia y la nostalgia.
“Allende sabe que la función del lenguaje no es informar, sino evocar”, apuntó la estudiosa, y enfatizó que la autora prefiere vivir como forastera en un espacio geográfico, pero echar raíces en uno afectivo, y su protagonista se convierte en portavoz de la nación que la engendró.
“Isabel Allende nos presenta un mapa en el cual Chile puede ser ubicado gracias al deseo de esta mujer de seguir alimentando sus raíces para que no se sequen… Me permitió entender que habita el mismo espacio de todos aquellos que saben que sería inútil desarraigarse”, concluyó Comsa.
Como cierre de la tercera jornada tuvo lugar la venta de libros y revistas vinculadas con la temática de la mujer.
http://www.casadelasamericas.org/programamujer/coloquios/2010/programa.htm
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