Hace tres años que Juan Antonio González Caraballo murió en el Sáhara
Dirigente estudiantil clandestino, dirigente de OCE-BR, PCA y CCOO, fundador de la Asociación de Amistad con Cuba “Bartolomé de Las Casas” de Sevilla y la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla, médico humanista. Juan Antonio murió en accidente de tráfico en Tinduf el 9 de diciembre de 2001, mientras realizaba tareas solidarias. La República Árabe Saharaui Democrática le otorgó el título de “Mártir del Pueblo”. Alfonso García. Tiempo de Cuba.
Durante toda su vida Juan Antonio González Caraballo formó parte de la lucha popular, con una honestidad y entrega que asombraron a cuantos le conocieron. En palabras de uno de sus compañeros de lucha durante muchos años:
“Le recuerdo al principio de los años 70, en reuniones clandestinas, con su constante inquietud y su ilimitada vocación de servir a los demás. Por su destacada actividad en la Facultad de Medicina estuvo encarcelado y detenido varias veces por la policía franquista; a diferencia de otros que salían “quemados” tras las “caídas”, Juan Antonio acumulaba dinamismo y más responsabilidades en la Organización Comunista Bandera Roja y hasta que ésta se disolvió, fue miembro de su Comité Ejecutivo Estatal” (Manuel Raya, revista Tiempo de Cuba nº 21).
En la segunda mitad de los 80 se incorporó al Partido Comunista de Andalucía, del que fue dirigente en diferentes responsabilidades, como la Secretaría de Organización de Sevilla. Destacado sindicalista fue hasta bien entrados los 90, dirigente del Sindicato de Salud de la UP-CCOO.
En 1991, tras un viaje a Cuba, promueve junto a un reducido grupo de compañeros la creación de la Asociación de Amistad con Cuba de Sevilla, de la que fue su primer Presidente. En ella impulsó numerosas actividades en las que trabajaba como el que más y se mantuvo como socio colaborador y leal hasta el día de su muerte.
En 1994 acoge a un niño saharaui enfermo del corazón, al que hubo que operar. A partir de ahí se empeña en ayudar al pueblo del Sáhara, en localizar y atender a más niños con cardiopatías, en crear allí un Hospital infantil.
Siempre vivió de su salario de Médico, profesión que practicó con profunda ética y profesionalidad. A su muerte era Director del Centro de Salud de La Algaba, Sevilla. El Ayuntamiento de esta localidad le otorgó una Mención durante un Homenaje en el que participaron su Alcalde, representantes de la asociación de Amistad con Cuba y con el Pueblo Saharaui de Sevilla, responsables del Servicio Andaluz de Salud y dirigentes de Izquierda Unida.
Sólo unos días antes de aquel injusto 9 de diciembre, el 1 de diciembre de 2001, los amigos de Cuba de Sevilla le tributamos un Homenaje durante una masiva Cena de socios. Recordamos como al recibir una Mención de Reconocimiento, nos volvió a regalar una sonrisa clara y tierna, de adolescente revolucionario. Nos dijo que llevaría al Sáhara una botella de ron para los médicos cubanos y que siguiéramos nuestra lucha y que él estaría con nosotros. Y esto y aquella alegría que nos contagió a muchos no pensamos olvidarlo, ni con lágrimas en los ojos pensamos olvidarlo.
Tu muerte no ensombreció la vida que ganaste, heroica y luminosa. Ahora somos más tristes, porque acarreamos tu muerte, pero también mejores porque llevamos algo de ti y tendremos que querernos más a la luz de tu ejemplo.
Nosotros, que llevaremos siempre su recuerdo y su mensaje, os pedimos que os acerquéis a él, que seáis como él quería que fuera la gente. Porque el mejor homenaje, el más imprescindible, es proseguir su lucha y propagarla.
Compañero y camarada Juan Antonio tu espíritu y tu memoria no morirán nunca, porque la vida que brotó en ti, se prolongará por largo tiempo en nosotros, y en nuestro pueblo, siempre.
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