Jefecilla de la gusanera gaditana intenta reventar clausura de las II Jornadas sobre Cuba

Grace Giselle Piney recaló en Cádiz en un viaje de estudios financiado por el Gobierno revolucionario que aprovechó para "exiliarse". Desde entonces suele llevar a cabo "encuentros" de ultraderechistas españoles y cubanos financiados por organizaciones fascistas como la "Fundación Hispano Cubana”. Anoche, la tal Grace no se resignó a pasar desapercibida ante la visita del presidente del Parlamento cubano Ricardo Alarcón y, siguiendo al pie de la letra el Manual del provocador, intentó en vano reventar la clausura de las II Jornadas sobre Cuba. Iñaki Errazkin. InSurGente.

 

inSurGente (Iñaki Errazkin).- Como me imagino que nunca han oído hablar de ella, les cuento: Aquí, la mujer de la fotografía, se llama Grace Giselle Piney Roche y recaló en Cádiz hace algunos años, en un viaje de estudios financiado por el Gobierno revolucionario de la República de Cuba que aprovechó para "exiliarse". Aquí, la tal Grace, consta como presidenta de la Asociación Cultural "Con Cuba en la distancia", un engendro contrarrevolucionario que suele llevar a cabo "encuentros" de ultraderechistas españoles y cubanos financiados por organizaciones fascistas como la "Fundación Hispano Cubana" (estrechamente hermanada con la "Fundación Nacional Cubano-Americana" de Miami, banda que financia actos terroristas contra la isla, demostrados con pruebas irrefutables por la justicia cubana), el "Swedish International Liberal Centre" (asociación sueca liderada por Erik Jennische, que coordina a los contrarrevolucionarios cubanos residentes en el norte europeo y que cuenta entre sus filas con personajes como Alexis Gaínza Solenzal, director del fanzine "Misceláneas de Cuba", cuya corresponsal en España es -se veía venir- la tal Grace Giselle Piney Roche), "Pen Club de Escritores Cubanos en el Exilio", o el ayuntamiento de Cádiz (presidido por la también ultraderechista Teófila Martínez), entre otras. Anoche, la tal Grace no se resignó a pasar desapercibida ante la visita del presidente del Parlamento cubano Ricardo Alarcón y, siguiendo al pie de la letra el Manual del provocador, intentó en vano reventar la clausura de las II Jornadas sobre Cuba.

Como saben, la Asociación de Amistad y Solidaridad Puerto Real-Cuba y el diario digital inSurGente, antes Cádiz Rebelde, organizan desde el año pasado distintas jornadas sobre Cuba con el objetivo de que las ciudadanas y ciudadanos del reino borbónico puedan escuchar, sin manipular ni falsear, la voz de la Revolución.

Este año, con la inestimable colaboración de la Asociación "Bartolomé de las Casas" de Sevilla, de la Alianza de Intelectuales Antiimperialistas españoles , de la Plataforma de Solidaridad con Cuba de Granada y del Partido Comunista de Andalucía, y a diferencia del anterior, en el que todos los actos se llevaron a cabo en Cádiz, las Jornadas fueron itinerantes. Así, la inauguración tuvo lugar el pasado viernes 25 en Sevilla, continuaron el lunes 28 y el martes 29 en Madrid y Granada respectivamente, y ayer se clausuraron en Cádiz.

La tal Grace Giselle Piney Roche fue de las primeras personas en entrar en el Salón del Claustro de la Diputación Provincial de Cádiz. Llegó media hora antes de dar comienzo el acto, para poder elegir un buen sitio desde el que llevar a cabo su actuación. Escogió uno junto al pasillo de la tercera fila, bien pegadita a las cámaras de televisión allí presentes. Acudió acompañada de una pareja de atractivos jovencitos de los que no revelaré sus rostros ni sus nombres por si acaso aún tienen remedio.

Nada más hacer acto de presencia el presidente Ricardo Alarcón, la tal Grace lo abordó balbuceando unas palabras de presentación y haciéndole entrega de un libro publicado por la editorial Aduana Vieja (según dice su anuncio, los pedidos los recogen en el número de teléfono 956 221 163), dirigida por su compañero sentimental Fabio Murrieta, otro estudiante becado por el Gobierno cubano que aprovechó su viaje a España para quedarse y ejercer de "exiliado".

Tras las intervenciones de los ponentes, y abierto el debate con el público, la tal Grace fue la primera en pedir la palabra, que le fue concedida pese a conocer la mesa su ideología contrarrevolucionaria y estar claro el propósito de su presencia en el acto. Así, la tal Grace comenzó a hablar... pero su escasa voz era inaudible, así que los organizadores le proporcionaron un micrófono pese a conocer su ideología y estar claro el propósito de su presencia en el acto (esto creo que ya lo he dicho antes).

Aquí fue Troya 1 (después vendría Troya 2).

La tal Grace, esgrimiendo un papel con anotaciones manuscritas, se dirigió al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba y reconoció públicamente la tremenda importancia de su visita a Cádiz, así como la superior capacidad intelectual de Ricardo Alarcón de Quesada -"una de las personas más inteligentes del Gobierno cubano", dijo, "con el suficiente nivel para que yo me digne venir aquí, no como en las del año pasado, que sólo vino Abel Prieto" (el ministro cubano de Cultura)-, pasando a leer una batería de preguntas tópicas de la gusanera -preguntas que, por cierto, ya habían sido respondidas con anterioridad por algunos de los ponentes y que hacían referencia a supuestas carencias en materia de Derechos Humanos- y permitiéndose insultar a la totalidad de los presentes llamándoles "fanáticos".

Es de destacar que el título de la mesa redonda era precisamente "Derechos Humanos en Cuba y en el Imperio. Análisis comparativo" y que las intervenciones de Osvaldo Martínez (diputado y presidente de la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento cubano), de Fernando Remírez de Estenoz (responsable del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba), de José Antonio Barroso (alcalde de Puerto Real) y del propio Ricardo Alarcón de Quesada, ya habían demostrado que, en ese terreno, gana de largo Cuba, lugar en el que, pese al bloqueo estadounidense, no hay escandalosas desigualdades sociales como las inherentes al Imperio al que sirve la tal Grace Piney.

Leída la letanía y respondidas, ahora particularmente, sus preguntas por los ponentes, la tal Grace se negó a dejar de ser el centro de atención e intentó continuar en el uso de la palabra en detrimento del resto del público. Rechazada su histérica insistencia, varios asistentes intervinieron, muchos de ellos poniendo en su sitio a la impertinente Grace Piney.

Cuando, a punto de finalizar el exitoso acto, el alcalde de Puerto Real se disponía a convocar a los allí presentes a un homenaje floral a José Martí ante el busto que tiene en una alameda cercana, la tal Grace pasó a la fase 2 de su estrategia reventadora y se levantó dirigiéndose a la mesa e insultando a los allí presentes, armada de grabadora y de una cámara de fotos digital que disparaba compulsivamente, intentando a toda costa provocar alguna reacción agresiva del público para presentarse luego como "reprimida por la canalla castrista".

Había que verla, perdido ya el oremus, gritando como si se le hubiera aparecido Mas Canosa, buscando el contacto físico con cualquiera que fuese para acusarle de una agresión inexistente.

Fabio Murrieta no dio la cara esta vez. Si este matrimonio palatino sigue sin soportar el éxito de las jornadas, quizás lo veamos en las del próximo año. Como sigan subiendo de nivel, tendrá que vérselas con Fidel Castro.