Che utiliza las expresiones «herejía» y «osadía» para referirse a su plan tentativo de escribir una verdadera economía política marxista no apologética y que fuera como “un grito dado desde el subdesarrollo”.
Un cuarto de siglo antes de la desaparición de la URSS y la caída del muro de Berlín, Che apreció el proceso de restauración capitalista impulsado por la superestructura saturada de ideas mercantiles y expectativas consumistas. De su análisis se derivaba la falsedad del mito manualesco sobre la irreversibilidad del socialismo una vez establecido, y la suprema lección de que es en la conciencia y no en el estímulo material de los humanos donde el socialismo puede hacerse irreversible, si esa conciencia se educa y se alimenta con valores de solidaridad.
Palabras del Dr. Osvaldo Martínez en la presentación del libro Apuntes críticos a la Economía Política, de Ernesto Che Guevara. Casa de las Américas, 14 de junio de 2006. La Ventana.