Augusto Zamora

Fidel deja el Gobierno, no el poder

Fidel Castro ha renunciado a los cargos de gobierno, pero no ha dimitido del poder, que es multiforme y no precisa de despachos ni cargos oficiales. Esta es una de las claves para entender el hecho. Un hombre de su trayectoria, influencia y peso puede renunciar a todos los puestos de gobierno que desee, pero no puede desposeerse a sí mismo del peso político y de la influencia ganados a lo largo de medio siglo de ejercicio continuado de poder.

Medio siglo que cambió el rumbo de Cuba y del continente y que hizo de Fidel uno de los grandes hombres del siglo XX y, por supuesto, la más grande e influyente figura latinoamericana de la segunda mitad del pasado siglo. Augusto Zamora R.

Fidel no es Franco, Cuba no es España

Impresionante la expectación levantada a nivel mundial por la dimisión temporal del presidente de Cuba, Fidel Castro. En Florida, los sectores extremistas del exilio cubano salieron a festejarla por las calles, como si en vez de la dimisión hubieran comunicado su muerte. En el resto del mundo las reacciones estuvieron marcadas por la filiación política de gobiernos y partidos. No es normal que la dimisión de un Jefe de Estado provoque tanto revuelo. Tampoco lo explica el simple recuento de los años que lleva al frente de Cuba.

Ollas o leña para cocinar

Se burlaban algunos periodistas, en España, porque Fidel Castro había anunciado la entrega de ollas de presión a los hogares cubanos...Augusto Zamora. El Nuevo Diario.

Se burlaban algunos periodistas, en España, porque Fidel Castro había anunciado la entrega de ollas de presión a los hogares cubanos. Como si de repente hubiera descubierto el fuego.

Latinoamérica se mueve

 

El triunfo del Frente Amplio-Encuentro Progresista fue la quinta victoria consecutiva de las fuerzas progresistas en Latinoamérica, lo que ha dado un vuelco histórico a la situación política y un nuevo y fuerte impulso al sueño de integración regional. 

Augusto Zamora R. El Mundo

Cumbre de las Américas en Monterrey. Cumbre hacia la nada

Mucho ha cambiado el nuevo continente desde la I Cumbre de las Américas de 1994. EEUU vive una paranoia antiterrorista, impulsa una nueva carrera armamentista y está empantanado en dos guerras en Irak y Afganistán. Varios países latinoamericanos fueron sacudidos por formidables movimientos sociales que tumbaron a presidentes amigos del imperio. Tras el colapso del neoliberalismo, países tan importantes como Venezuela, Argentina y Brasil están gobernados por presidentes opuestos a la política estadounidense. Los demás Estados de la región, con sus excepciones, siguen al borde de la catástrofe. Augusto Zamora R. La Insignia/El Mundo

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